imagen foto_portada.jpg

El sostenido crecimiento de las exportaciones vitivinícolas, así como la necesidad de mantener y ampliar el mercado internacional del sector, genera crecientes necesidades en materia de competitividad y, por ende, mejoras de la calidad.

En el marco de lo anterior, la optimización de toda la cadena productiva en términos de sustentabilidad ambiental, en particular en la fase primaria, sitúa a la búsqueda e incorporación de tecnologías destinadas a un control orgánico de plagas como un factor estratégico del desarrollo de las exportaciones.